Blog 1: Rio de Janeiro
Somos dos americanos, Annie y Al. Hace dos semanas en año nuevo nos casamos, y ahora estamos viajando por Sudamérica. Una parte del viaje es luna de miel, otra parte buscando la fé católica en Sudamérica a través de testimonios. Hemos estado en Brasil por un poco más que una semana. Llegabamos en Rio de Janeiro el viernes pasado muy temprano en la mañana y nos recibió Leonel, el papá de un amigo. El nos condució a la casa de una amiga de ellos donde ella tenía listo el desayuno. Allí nos quedabamos unas 4
noches muy cómodas, con Tati, Alexandre y sus dos hijos. Ellos viven en el norte de Rio de Janeiro en un barrio se llama Grajaú. Muy tranquilo y muy lindo con árboles de palmas y una iglesia linda. Tati y Alexandre nos llevaron a las playas Copacabana y Ipanema, comimos helados de mango y chocolate.
Fuimos con ellos también a Cristo Redentor, la estatua grande y famosa de Rio. Es muy lindo porque muestra Cristo con sus brazos abiertos, aceptando y amando a todos. Me acuerdo de que todos estamos pecadores pero si volvemos a Cristo, él nos perdonará. Es un símbolo muy grande y me gusto mucho a pesar de que había mucha gente allá arriba. El día siguiente fuimos con Alexandre a
escalar Pao de Azucar, la montaña famosa de Rio que parece un pan de azúcar. Fuimos caminando con dos amigos de Alexandre, y ellos llevaron cuerdas y todo necesario para escalar las piedras. Tienen ganchos metálicos en muchos lados del camino asi que ellos supieron conectar todo y nos ayudaron escalar. Me prestaron también zapatos para escalar que fueron buenos, pero tenía miedo de caerme porque estabamos muy altos. Pero agarré muy fuerte la cuerda y tenía mucha confianza en ellos, y todo salió bien. Cuando llegamos allá arriba, la vista fue increíble. Hemos descubierto dos comidas de Brasil que nos encanta, pao de queijo y acai. Pao de queijo es un pan hecho con harina de yucca y un queso particular de aqui. Queremos conseguir la receta y cocinarlo aqui. La
otra comida muy rica es acai, que es un postre, como un helado de una fruta, con granola y banana cortada encima.
El portugués es un poco dificil, pero estamos intentando hablar. La gente estan enseñandonos muchas frases y entienden mucho el español, asi que no estamos totalmente perdidos.
Nuestro último día en Rio fuimos al centro con Tati para hacer compras y sacar dinero, y visitamos la catedral que fue muy sencilla pero linda igual. Tenían música de los cantos gregorianos puesto, y nos gusto escuchar mientras nos quedamos un tiempo. Logramos ayudar también a una pareja alemana que estaba perdida, y con nuestro mapa podíamos dirigirles bien.